Todo por Dios y en todo Caridad
Somos una Congregación religiosa nacida en Zamora, Michoacán, llamada a vivir y hacer presente el amor compasivo y misericordioso de Dios, especialmente entre quienes más lo necesitan.
Inspiradas por el Sagrado Corazón de Jesús y por el legado pastoral de José María Cázares y Martínez, servimos con sencillez, cercanía y caridad en la educación, la salud, la misión y los apostolados cotidianos.
La identidad de las Hermanas de los Pobres, Siervas del Sagrado Corazón, se teje en la historia, la espiritualidad, la vocación consagrada y la misión compartida. Todo nace del Corazón de Jesús y se expresa en una caridad sencilla, cercana y servidora.
El pueblo nos dio un nombre que expresa nuestra vocación: estar cerca de quienes más necesitan, con sencillez, humildad y caridad.
El Corazón de Jesús es la fuente de nuestra espiritualidad, la inspiración de nuestra consagración y el centro desde el cual servimos.
Nuestro carisma se expresa en obras concretas de evangelización, educación, salud, misión y acompañamiento a los pobres.
Hermanas y laicos compartimos hoy el carisma cazariano, caminando juntos en distintos pueblos, culturas y apostolados.
José María Cázares y Martínez, II Obispo de Zamora, fue un pastor cercano, sencillo y profundamente comprometido con las necesidades de su diócesis. En sus visitas pastorales conoció los gozos, sufrimientos y esperanzas de su pueblo. De esa mirada compasiva nació el proyecto de fundar una Congregación de mujeres que llevaran la luz del Evangelio, la educación, la salud y el consuelo a quienes más lo necesitaban.
Recorrió su diócesis y conoció directamente la realidad de su pueblo
Orientó su acción pastoral hacia los pobres, indígenas, mujeres, niños y enfermos
Vivió con dos criterios que guían hoy nuestro carisma:
Todo por Dios y en Todo Caridad
Desde nuestros inicios, la Providencia ha guiado con fidelidad el camino del Instituto.
Fundación en Zamora, Michoacán
Aprobación pontificia definitiva
Fundación de la comunidad de Roma
Fundación de la misión de Perú
Apertura de la Causa del Fundador y misión del Chad
Perú se constituye como Provincia
Primer Encuentro de Laicos
XXII Capítulo General
Presencia en México, Perú, Chad y Roma
Todo comenzó con doce jóvenes valientes que, con un sí generoso, respondieron al llamado de Dios. Desde entonces, la Providencia ha tejido nuestra historia y nos ha enviado a llevar su amor a quienes más lo necesitan.
Desde nuestros orígenes, el carisma recibido del Espíritu Santo ha dado forma a nuestra manera de mirar, amar y servir. No se trata solo de realizar obras, sino de vivir una actitud profunda de cercanía, sencillez y entrega, especialmente junto a quienes carecen de bienes espirituales, materiales y de cultura.
El amor recibido de Dios se expresa en gestos concretos de cercanía, servicio humilde y entrega generosa.
Nuestra vida busca transparentar el amor compasivo y misericordioso de Dios en cada comunidad, obra y apostolado.
Nuestra misión no se limita a una obra o a un lugar. Se despliega allí donde la vida necesita ser acompañada, formada, sanada y sostenida. En cada apostolado, buscamos hacer presente el amor compasivo y misericordioso del Corazón de Jesús.
Acompañamos procesos educativos que integran fe, cultura, valores y compromiso social, para que niñas, niños y jóvenes descubran su dignidad y su vocación de servicio.
Servimos a los enfermos y vulnerables con cercanía, ternura y respeto por su dignidad, haciendo visible el amor misericordioso de Dios en el cuidado de la vida.
Llevamos el Evangelio a realidades de frontera, especialmente donde hay pobreza, distancia, fragilidad o necesidad de acompañamiento pastoral y humano.
En los servicios sencillos y ocultos también se expresa la caridad: sostener la vida comunitaria, acompañar espacios eclesiales y servir donde se necesita.
Lo que comenzó en Zamora, Michoacán, con doce jóvenes de SAhuayo, hoy es una presencia viva que se extiende a distintos pueblos, culturas y realidades. En México, Perú, Chad y Roma, las Hermanas de los Pobres Siervas del Sagrado Corazón, siguen haciendo presente el amor compasivo de Dios
Sede General
Zamora, Michoacán
Casa Central · Origen del Instituto (1884)
desde
1884
La vida y la misión del Instituto se sostienen mediante estructuras de discernimiento, participación y servicio. El Capítulo General orienta el camino congregacional, mientras que el Gobierno General anima, acompaña y favorece la unidad entre las Provincias, comunidades y obras apostólicas.
El Capítulo General es un espacio central de discernimiento y decisión para la vida del Instituto. Reúne a hermanas representantes de las distintas Provincias para escuchar, evaluar el camino y orientar juntas la misión congregacional
El Consejo General colabora con la Superiora General en la animación y el gobierno del Instituto. Acompaña a las Provincias y comunidades, favorece la comunión y vela por la fidelidad al carisma, a la misión y a las orientaciones del Capítulo General.
Animar la vida, custodiar la unidad y acompañar la misión.
Tres en México y una en Perú, al servicio de una misma misión.
Unidas por el carisma, la espiritualidad y una historia compartida.
Animar la vida y hacer presente el amor compasivo del Corazón de Jesús.
La historia de las Hermanas de los Pobres, Siervas del Sagrado Corazón, continúa en cada comunidad, obra apostólica y persona que elige amar y servir. Hoy seguimos caminando junto al pueblo, haciendo presente el amor compasivo de Dios en nuevas realidades.