Pastoral de la Salud
Acompañamos la vida, cuidamos la dignidad, anunciamos esperanza.
Desde 1890 participamos en la misión sanadora de Cristo mediante la promoción de la salud, el acompañamiento y el servicio compasivo a quienes más lo necesitan.
NUESTRA HISTORIA
Más de un siglo sirviendo la vida
Desde 1890, las Hermanas de los Pobres Siervas del Sagrado Corazón evangelizan a través de la Pastoral de la Salud, haciendo presente el amor misericordioso de Cristo mediante el cuidado, el acompañamiento y el servicio a quienes más lo necesitan.
1890 – Nacimiento de la misión
Mons. José María Cázares y Martínez encomienda a las Hermanas el servicio permanente a los enfermos.
Expansión – Nuevos horizontes
La Pastoral de la Salud se extiende progresivamente a hospitales, comunidades, casas de oración y territorios de misión, llevando cercanía, atención y esperanza a personas de diversas realidades.
Hoy – Cultura de salud y vida
Actualmente promovemos programas de promoción, prevención, educación para la salud, acompañamiento y humanización, buscando hacer presente el amor misericordioso de Cristo en cada persona.
NUESTRA IDENTIDAD
El sello de la
Hermana Enfermera
Brindar atención integral, humana y compasiva, acogiendo con caridad, respeto y sin discriminación, a ejemplo del Buen Samaritano.
Caridad
Cercanía
Humanización
Esperanza
NUESTRA MISIÓN
Cuidar, acompañar y humanizar
Desde la Pastoral de la Salud promovemos una cultura de salud y vida mediante acciones de promoción, prevención, educación, acompañamiento y humanización, haciendo presente el amor misericordioso de Cristo en medio de la fragilidad humana.
Promoción de la salud
Impulsamos una cultura de cuidado, vida y bienestar integral, promoviendo hábitos saludables y una mirada preventiva de la salud
Prevención y educación
Formamos para el autocuidado, la prevención y la responsabilidad ante la vida, favoreciendo una conciencia más humana y solidaria.
Acompañamiento
Caminamos junto a las personas enfermas, sus familias y comunidades, ofreciendo presencia cercana, escucha y consuelo.
Humanización
Ponemos al centro la dignidad de cada persona, promoviendo un trato respetuoso, compasivo y profundamente humano.
NUESTRA PRESENCIA
Donde la vida necesita cuidado
La Pastoral de la Salud se hace presente en hospitales, comunidades, casas de oración, colegios y territorios de misión, llevando acompañamiento, prevención, humanización y esperanza a diversas realidades.
NUESTRAS OBRAS Y SERVICIOS
Espacios donde cuidamos la vida
La Pastoral de la Salud se concreta en diversos espacios de servicio, atención y acompañamiento, respondiendo a las necesidades de las personas enfermas, vulnerables y de las comunidades donde la Congregación está presente.
Centros hospitalarios
Atención profesional y acompañamiento humano, promoviendo una presencia compasiva junto a quienes viven la enfermedad.
Misión comunitaria
Presencia cercana en comunidades vulnerables, llevando salud, orientación, escucha y esperanza a quienes más lo necesitan.
Casas de oración
Espacios de escucha, acompañamiento espiritual, descanso y recuperación integral, donde la persona es acogida en su fragilidad.
Pastoral educativa
Programas preventivos y de promoción de la salud en nuestros colegios, formando una cultura de cuidado, vida y responsabilidad.
ESPIRITUALIDAD
La salud también es una forma de anunciar esperanza
Desde la Pastoral de la Salud, buscamos ser signos de la presencia del Señor Resucitado, acompañando a cada persona en su situación concreta, con la ternura del Corazón de Jesús y la cercanía de María al pie de la Cruz.
“Gratuitamente lo recibieron, denlo gratuitamente.”
Mt 10,8
TESTIMONIOS
Voces que hablan de esperanza
Cada historia refleja una forma concreta de hacer presente el amor misericordioso de Cristo en medio de la fragilidad humana.
"
“En el hospital encontré no solo atención médica,
sino cercanía, respeto y mucha humanidad.”
Nombre
Paciente
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“En el hospital encontré no solo atención médica,
sino cercanía, respeto y mucha humanidad.”
Nombre
Paciente
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“En el hospital encontré no solo atención médica,
sino cercanía, respeto y mucha humanidad.”
Nombre
Paciente
Donde hay sufrimiento queremos estar presentes
Siguiendo el ejemplo de Jesús y el legado de Mons. José María Cázares, continuamos llevando esperanza, cuidado y cercanía a quienes más lo necesitan